¿Quién dice que se necesita de tiempo y espacio para tener buen sexo? Más allá de la cama también hay vida sexual y ésta en ocasiones se reduce a espacios tan pequeños que tenemos que recurrir a labores de contorsionistas para llegar a buen fin. Hazañas sexuales de alto riesgo que aunque no acaben tal y como esperábamos, al menos resultan muy divertidas.
Lee la siguiente lista y marca con una X los lugares donde hayas practicado sexo:
- En el coche.
- En la bañera.
- En un ascensor.
- En el baño de un avión.
- En la mesa de la oficina.
- En las escaleras de emergencia.
- En el probador del Centro Comercial.
- En el cine.
Si tienes pocas cruces, ponte manos a la obra hasta que rellenes todas las casillas. ¡Conviértete en una virtuosa de los mini-espacios! Nosotras te descubrimos una muestra del ‘Kamasutra de bolsillo’, tú sólo tendrás que ponerlo en práctica.
En el coche
Es una auténtica alcoba rodante. Cuando eres joven porque no dispones de otros sitios, y cuando eres algo más mayor, porque el deseo aprieta y no da tiempo a llegar a casa, o para rememorar viejos tiempos.
A favor: siempre hay un buen lugar para parar y disfrutar de tu chico al máximo.
En contra: moratones delatores en las piernas o frenos de mano en el trasero. Ten cuidado también con los mirones, muy habituales en las zonas de concentración de parejas.
Postura. ‘El misionero’, sé que suena aburrido, pero en el coche resulta una de las posturas más gratificantes. Sólo tienes que reclinar el asiento delantero (mejor el del copiloto) y acoplaros. Flexiona las piernas y apoya los pies en el asiento, así le facilitarás la labor. Una versión más sugerente es el ‘Tête a tête’, porque podréis besaros, miraros a los ojos y sentir vuestros cuerpos y vuestras respiraciones al máximo. Se suele practicar en el asiento delantero y para ello has de sentarte a horcajadas sobre él y manejar tú los movimientos.
Si te has quedado con ganas de más visita la página www.funtasticus.com/2007/10/09/carasutra/, donde encontrarás el manual ‘Car'a'sutra’, muy útil para ir probando distintas técnicas de hacer el amor en el coche.
En la bañera/ducha
La bañera puede ser un sitio muy sensual y romántico para hacer el amor con tu pareja. Descubrir cada rincón del otro mientras el agua recorre vuestros cuerpos desnudos, puede llegar a ser una experiencia más excitante que un orgasmo.
A favor: puedes crear un espacio súper romántico con velas, música e incienso, que incite a la intimidad. Además, dispondrás de todo el tiempo del mundo sin que nadie te moleste.
En contra: estamos hablando de un espacio muy escurridizo, por lo que se debe tener mucho cuidado para evitar caídas y resbalones. Al principio irás con miedo y te costará sentirte ‘como pez en el agua’ pero con práctica, paciencia y conexión con la pareja, conseguirás dominar el entorno.
Postura. Dejamos el Kama Sutra por el riesgo que conlleva y nos decantamos por el sexo oral, perfecto para este entorno ya que la higiene para esta práctica será total. También podéis jugar con los dedos para estimular áreas como el clítoris, la vagina o el ano, ya que estarán lo suficientemente lubricados como para llegar al orgasmo.
En un ascensor
Imagínate la escena. Estás en el Eurostars Madrid Tower, una de los cuatro rascacielos que componen la nueva Business Área de la capital. Coges el ascensor al piso 31 y en el 5 se sube un imponente morenazo. El flechazo es total, cuando os quedáis solos en el piso 10 no os podéis resistir y os lanzáis uno en brazos del otro. En el piso 30 se vuelven abrir las puertas del ascensor y ante la subida de un extraño sólo te queda abrocharte el último botón de la camisa y atusar tus pelos antes de llegar a tu planta. ¿Excitante, verdad? Pues pruébalo con quien tú quieras. Cítalo y disfruta de un clásico de las fantasías urbanas.
A favor: la excitación del momento sexual provocada por la sensación que te van a pillar en cualquier momento es. Sin hablar del morbo que da mirarse en el espejo mientras se practica fast sex.
En contra: muchos ascensores incorporan ya cámaras de seguridad, así que asegúrate que el tuyo sea de la vieja escuela, de esos que cuando veas un poco de peligro puedas pulsar el botón de stop, antes que los vecinos llamen a los bomberos.
Postura. La postura perfecta para improvisar en el ascensor es ‘la unión de los amantes’. Para ponerla en práctica, debéis estar uno frente al otro. Podéis empezar con los roces del pene sobre tu vulva, para incrementar la excitación. En el momento de la penetración, enrosca una de tus piernas en sus caderas. Aunque no es una postura de mucha profundidad, el roce permitirá una buena estimulación del clítoris y el glande.
En el baño de un avión
Los aseos públicos suelen tener bastante atractivo para un escarceo amoroso, sobre todo los de los medios de transporte. Aunque son los de los aviones los que se llevan la palma por su sofisticación, glamour y la fantasía que genera. ¿Quieres subir al séptimo cielo este verano? Sigue nuestros consejos.
A favor: dan algo de intimidad y los constantes movimientos pueden provocar aún más vuestra excitación.
En contra: el avión será muy chic, pero hay que admitirlo: sus baños son excesivamente pequeños, no huelen demasiado bien y el personal de abordo controla mucho las idas y venidas de los pasajeros. Además, hay que ser rápidos si no queréis que os molesten.
Postura. Una postura ideal que te da el único soporte válido que te vas a encontrar, el retrete, es la ‘la doma’. Para llevarla a cabo, deja que tu chico se siente y colócate encima de él, pero de espaldas. El ritmo lo marcarás tú con la ayuda de tus pies. Es una postura súper excitante y además permite una buena estimulación ya que tu pareja tiene las manos libres para masajear el clítoris, tu trasero o el pecho.
Sobre la mesa del jefe
En mi oficina corría el bulo que cuando todos nos marchábamos el jefe se subía compañía y mantenía relaciones encima de nuestras mesas. La verdad es que dicho así, da un poco de grima. Pero, ¿y si eres tú la protagonista? ¿No has imaginado nunca un ‘affaire’ salvaje con el cachas de publicidad en la mesa de tu jefe?
A favor: el morbo que provoca lo prohibido y el nervio que te debe entrar sólo con pensar que pueden pillarte.
En contra: tener sexo en el trabajo y con un compañero no es muy recomendable. Al final todo se complica y acaba perjudicando a nivel laboral a uno de los dos: el que está más pillado.
Postura. Elegimos la postura de ‘la cortesana’. Tu recostada sobre una mesa o un escritorio, esperas a tu amante, que está de pie. Puedes enlazar tus piernas alrededor de su cintura para que la sensación sea aún mayor. Es una postura confortable y no resultada cansada, además la profundidad de penetración y amplitud de movimientos pélvicos es excelente.
Las escaleras de emergencia
Es un lugar incomodísimo, pero muy socorrido cuando el deseo nos vence. En el trabajo, en el hogar, en un centro comercial... en todos lados hay escaleras. Las mejores son las de los edificios grandes de oficinas y hoteles, son más íntimas, no son muy visitadas (la gente prefiere subir en ascensor) y dan sensación de peligro.
A favor: el sexo siempre resulta sorpresivo y muy salvaje.
En contra: algunas disponen de cámaras de seguridad. Además, suelen ser muy frías y pueden apagar los ánimos del amante más ardiente.
Postura. Si eliges este escenario para hacer el amor seguro te gusta el sexo arriesgado, salvaje, por eso elegimos la postura de ‘la sorpresa’, una de las preferidas por los hombres. Para ponerla en práctica, ambos debéis estar de pie. Mientras él te penetra desde atrás y te agarra por la cintura, tú vas inclinándote hacia delante. El placer es impresionante tanto para tu chico como para ti
El probador de un centro comercial
¡Si los probadores de los centros comerciales pudieran hablar! Nos contarían historias que a buen seguro hasta nos ruborizarían. Un lugar estrecho, íntimo, caluroso, con espejos, acechado por la gente, pero sin estar a la vista y, además, uno de los pocos sitios, aparte de nuestra casa claro, en el que nos desnudamos.
A favor: el tumulto de un sábado a hora punta apagarán vuestros gemidos, además, las dependientas, con tanto trabajo, ni se percatarán de vosotros. Después de la experiencia pagarás encantada en la caja y definitivamente tu chico nunca más protestará por dedicar la tarde del sábado al maravilloso mundo del shopping.
En contra: la luz de los probadores delatarán tus imperfecciones. Además, algún cliente despistado, o mirón profesional, puede entreabrir el probador ‘sin querer’ y haceros una proposición indecente.
Postura. Se acabaron esos maravillosos probadores amplios, con asiento para que descanse el acompañante después de una dura jornada de compras. Cada vez los hacen más pequeños, así que la única postura que podemos elegir es la de ‘el abrazo total’. Ambos de pie, frente a frente. Él te toma por las nalgas y te ayuda en un impulso para entrelazar tus piernas en su espalda. Rodéale con tus brazos el cuello en un ‘abrazo absoluto’. Eso sí, esta postura sólo es apta si tu pareja está más o menos cachas y puede resistir el esfuerzo durante un tiempo prolongado, sin disminuir su capacidad de gozar. Si no, prueba a tener un pie en el suelo para mantener más fácilmente el equilibrio y aliviarle un poco del peso.
En el cine
Hacer el amor en el cine es excitante: una sala semi-oscura, con gente mirando a una pantalla gigante mientras vosotros os entregáis el uno al otro sin que nadie se perciba de nada. Unas recomendaciones: elige ropa cómoda (nada de cinturones, pantalones o jerséis de cuello alto), mejor una peli de acción cuyas explosiones camuflen vuestros gemidos, siempre en la parte de atrás y a una hora intempestiva para que la sala tampoco esté abarrotada.
A favor: el morbo de disfrutar estando rodeada de gente, sin que nadie se dé la menor cuenta de a lo que os estáis dedicando.
En contra: la gente que no se puede estar quieta y te interrumpe en el mejor momento porque quiere comprar palomitas.
Postura. Las butacas de los cines nos son king size, así que optad por la sencillez como ‘la masturbación mutua’. Simula que has perdido un pendiente y lo estás buscando para practicarle algún jueguecito a tu pareja.

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